jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Qué les pasa a los chicos jóvenes?


Hoy ha sido un día memorable, por así decirlo.

Ya empiezo con mal pie, me toca madrugar para ir a mi primera consulta con el ginecólogo.  Una vez estoy en el hospital, aparcar, es toda una odisea. No hay ningún sitio decente, pero como voy tarde, me empeño en meterlo en el primer hueco, teniendo que hacer mil maniobras para dejarlo igualmente en medio de la carretera.

Una vez dentro, me toca esperar nada menos que una hora, y eso que llegaba 15 minutos tarde. Finalmente logro entrar pero no estoy dentro ni 5 minutos. A pesar de que en principio me tocaba una ginecóloga, en la consulta me encuentro a un médico joven, de unos 30 años. ¡Genial! Como si ya no tuviese suficiente vergüenza con lo de bajarme las bragas.

Tras romper el volante en mis narices y preguntarme que a qué iba, inició la entrevista con un tono bastante seco. Cuando llegamos a la fecha de la última menstruación, me deja perpleja. Le digo, que estoy con la regla y lo primero que me suelta es: “Pues así no podemos hacer nada. Vete.” ¡¿PERDÓN?! Mira que eres borde, leñe.

La cosa no acaba ahí, la enfermera, me da una papel citándome para dentro de 10 días, y cuando llego al mostrador para pedir nueva cita, me toca enfrentarme a una nueva espera. Sin embargo, esta vez, el tiempo se me pasa volando mientras admiro embobada el sexy caminar de uno de los voluntarios de la cruz roja. Tanto es así, que por mirar a un chico guapo, casi se me pasa el turno. Soy estúpida, lo sé… ¡Pero qué culito tenía!

Después, se me ocurre la genial idea de ir a comprar tampones. En medio del centro comercial, me llama mi madre, pidiéndome que le compre dos cajas de leche. Como en mi inteligencia, no se me pasó por la cabeza coger un carrito, me tocó cargar con las cajas de tampones y las de leche en precario equilibrio.¿Resultado? Las cajas de tampones desparramadas por el suelo y yo con un cabreo monumental.

En esto, que miro a mi derecha y veo pasar a un chico joven, de mi edad. Mira hacia el suelo, debatiéndose entre ayudarme o no. Alza la cabeza, se pone rojo, se da media vuelta y huye, dejándome a mí con cara de “¿Qué narices acaba de pasar?”. Me trago las ganas de gritarle “¡Gracias por tu ayuda, majo!” y tras hacer malabarismo para llegar a caja y pagar, no puedo sacarme de la cabeza la idea de que nunca seré capaz de comprender a los chicos jóvenes.

¡Hombres! Perdón, ¡niñatos!


S.

martes, 11 de diciembre de 2012

Lexie

¡Hola! Aquí Lexie. Me presento:

Parezco una persona muy tímida. Sin embargo, mis amigas saben la verdad. Me encantan las charlas de media tarde, salir de fiesta, bailar merengue (y lo que me echen) y sobre todo, pasármelo bien.

Dentro de este grupo de descabezadas, puedo decir, que soy la voz que llama a la cordura, aunque tanto tiempo juntas... no le está sentando muy bien a mi salud mental.

Y aquí empieza nuestra historia...

Astrid

¡Hola! Aquí Astrid. Me presento:

A pesar de que en un primer momento puedo dar la imagen de una chica parada y tímida, aclararos que las primeras impresiones siempre engañan...

Soy alegre, independiente, honesta y muy muy directa. ¿Tener tacto?, ¿Eso eso existe? Yo creo que no. ¿De qué sirven medias verdades y mentiras piadosas si al final el resultado es el mismo? Aunque ahora que lo pienso, lo de ser tan directa, en ocasiones me trae algún que otro problema...

Y aquí empieza nuestra historia...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Janet

¡Hola! Aquí Janet. Me presento:

Como dije antes me llamo Janet, soy una chica normal como otras, me considero habladora aunque tardo en coger confianza, pero cuando la cojo ya no paro de hablar. Me encanta meterme con la gente, aunque reconozco que hay personas que no les gusta, por eso siempre pregunto por si acaso ya que no me gusta llevarme mal con nadie.
Bueno y esto es todo por hoy, si queréis averiguar más seguir leyendo.

Y aquí empieza nuestra historia...

Danielle

¡Hola! Aquí Danielle. Me presento:

Soy alegre, dicharachera, sociable y tengo la particular habilidad de ver historias románticas en cualquier esquina. Esto último se ha acentuado aún más desde que conocí a Collin.

Me encantaría tener un millón de amigos, y en mi afán de conseguirlos, acabo envuelta en una serie de situaciones un tanto peculiares...

Y aquí empieza nuestra historia...

Trinity

¡Hola! Aquí Trinity. Me presento:

Yo soy una chica muy alegre y con unas ideas muy claras de lo que quiero y de como soy:
tan charlatana que no me callo ni debajo del agua, y lo peor es que con el paso de los años no mejora, en gran parte debido a las otras cinco, que además, exacerban mi locura. Si. Estoy medio loca. ¿Algún problema? Pues eso...

Y aquí empieza nuestra historia...


Selene


¡Hola! Aquí Selene. Me presento:

Yo era una chica completamente normal y del montón, hasta que me encontré con las otras cinco. A su manera, todas me han influenciado en algo. ¿Sus mayores logros? Convertirme en una persona extrovertida, de mente absurda y alegre.

Se ve que hace unas semanas, un ser sobrenatural decidió hechizarme, porque están empezando a pasarme cosas ¿extrañas? Bueno, no, diferentes, por así decirlo, que están rasgando mi monótona y aburrida rutina…

Y aquí empieza nuestra historia…


Declaración de intenciones

Hola y bienvenidos:

Seamos concisas. Tras una de nuestras muchas discusiones de cafetería,  nos dimos cuenta de lo mucho que cambiaron nuestras vidas desde que nos conocimos y de la cantidad de conversaciones interesantes y aventuras disparatadas que han ocurrido desde entonces. Por eso se nos ocurrió compartirlas con quién desee leerlas.

Aquí da comienzo nuestra historia...